No soy capaz de recordad el impacto de percibir el contacto con el entorno sin entender nada y aun así no perder la curiosidad, encontrado la fuerza para descubrir como ponerme en pie.
Experimentación, error, comprensión, emoción intensa… la vivencia en los periodos de transito, un cumulo de supuestos aciertos en los que uno siente que esta cargado de energía, la fuerza para enfrentarse a lo desconocido solo. Tal vez es el momento de empezar a entender que los limites aveces duelen, pero que también existe la responsabilidad y el placer.
Supongo que hay un punto en que la vida cambia de ángulo, un momento en que sientes que tus ideas son firmes a pesar de saber que estas enlazado con el resto bajo el mismo sistema y que aunque te quede mucho por vivir, las experiencias que configuran tu ser ya han quedado definidas tras haber entendido de hay daños que no se pueden reparar.
¿Será verdad que cuando se acerca la vejez parte de lo que somos regresa a la infancia?, puede que sea el paso final ante la certeza de todo el mundo muere, en la que el cuerpo y la mente se liberan del control, queriendo degustar sin prejuicios lo que nos queda y entendiendo lo importante que es dejar algo aquí…
Teniendo en cuenta esta reflexión es fruto de un gran desarrollo matinal, estas palabras no tienen valor sin la voz de quien ayudó a sembrar esta idea…


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