No se si en el fondo son algo mas que la forma a través de la cual recibimos el conocimiento. Una anomalia en la rutina que nos acerca a comprender lo desconocido, una pequeña llave que abre una puerta en el muro de tus limitaciones haciendote ser consciente de tu propia existencia y del inevitable fin de la misma, fortificando el alma.
Sientó que cada cicatriz es una pista para encontrar tu propia verdad. Tal vez entonces podríamos aprender a amar esas marcas que son sinónimo de nuestra capacidad de superación. Pero estas huellas visibles no son más que el fruto de la pasión el sacrificio físico, padre de muchas ciencias. Puede que sea una locura tratar de entender cual es el limite, pero cuando ves esa herida tatuada en tú piel puede que comprendas el valor de esa vivencia, experiencias que forjan el coraje, sensaciones que imprimen resistencia en quién las vive y que en algunos casos te ayudan a ser consciente de la cruda realidad, dandote energía para afrontarla.
Puede que aceptar el dolor sea la primera norma para obtener el control de nuestras vidas, una balanza sensitiva que te da la oportunidad de medir el valor de las cosas de manera física a la vez que emocional, otorgandonos la oportunidad de generar alternativas. Al final las cosas son sencillas, somos gusanos, seremos mariposas, del mismo modo que siempre que llueve, tarde o temprano escampa...
Tenemos que ser conscientes de que somos solo una gota de agua en el oceano y que es mas importante ser consecuente con las cosas que hacemos y que aportamos, que sufrir por el vulgar deseo de que otros nos vean con la imagen superficial que deseamos proyectar.


0 comentarios:
Publicar un comentario